Todos tenemos, en la profundidad de nuestro cuerpo, un corazón, un centro, un lugar donde reside nuestra esencia, nuestro ser. Este lugar existe en nuestros tejidos, en nuestra energía profunda y en nuestra psique. Es en este “corazón” de nuestro cuerpo donde reposan la profundidad y la ligereza de nuestro ser, tanto como el impulso y el deseo profundo de existir. Entrar en el “corazón” de nuestro cuerpo es vivir el peregrinaje interior de la superficie a la profundidad, del parecer al ser, del ego al alma
Extraído del libro “Liberación de las corazas” Ed.Luciérnaga Marie Lise La Bonté"